En esta página pretendo mostrar las actividades académicas que se realizan desde el espacio Tecnología de la Informática y la Comunicación.

lunes, 7 de julio de 2008

JUPIC- La pobreza y la falta de agua




La falta de agua y la pobreza

Hoy en día millones de personas en el mundo aún deben hacer esfuerzos financieros y/o físicos importantes para obtener agua. En consecuencia tienen menos oportunidades para escapar de la pobreza.

Sí, la falta de agua causa sin duda insuficientes oportunidades de desarrollo. A finales de 2002, el Centro para la Ecología y la Hidrología británico ha lanzado el primer Water Poverty Index (WPI). El índice, una cifra simple, representa la relación entre la disponibilidad de agua, la integridad del medio ambiente, la salud, la marginación social y la pobreza. El índice WPI ha sido desarrollado con la colaboración de más de 100 expertos en materia de agua del mundo entero. Sirve para evaluar la gestión de los recursos hídricos en los países según una norma internacional, y para impulsar a mejorar.

El agua y la pobreza: una relación compleja

La relación entre escasez de agua y pobreza es evidente, pero sin embargo más complejo de lo que se piensa generalmente. La instalación de una bomba de agua o de un sistema de distribución de agua no implica necesariamente que las mujeres y los niños puedan aprovechar de manera óptima el agua potable y que la puedan encontrar más cerca. Por su posición y papel en la familia o en la comunidad, casi no son involucradas en la gestión o la formación. Además de su disponibilidad, la eficacia del uso de estas aguas desempeña también un papel en la lucha contra la pobreza. Así el Water Poverty Index (WPI), no sólo toma en cuenta los aspectos geofísicos, sino también los aspectos económicos y sociales. Concretamente el WPI incluye 5 parámetros: disponibilidad, acceso, capacidad, uso y medio ambiente.

  • Disponibilidad: es la cantidad de las aguas tanto de la superficie como subterránea que se puede sustraer por habitante; toma también en cuenta los aspectos de calidad.
  • Acceso: toma en cuenta el tiempo y la distancia necesaria para poder disponer de una cantidad suficiente de agua segura para el consumo humano; examina también si hay una cantidad suficiente para la agricultura y la industria.
  • Capacidad: examina con que eficacia la comunidad puede gestionar los recursos hídricos, y entre otros, toma también en cuenta las enfermedades asociadas al agua y la mortalidad infantil.
  • Uso: éste parámetro funciona al contrario de los otros, ‘mientras menos uso mucho mejor’; que cantidades se necesitan para el uso doméstico, agricultura, ganadería e industria.
  • Medio ambiente: valoriza la sostenibilidad ecológica, y se refiere a la calidad del agua potable, agua superficial y agua subterránea, así como a la erosión de la tierra.

El índice WPI atribuye 20 puntos a cada uno de las 5 categorías. Así la más elevada puntuación posible para un país es de 100.

La clasificación

Hoy en día Finlandia registra 78 puntos, el resultado más elevado en la tabla WPI, seguida por Canadá, Irlanda y Noruega. En estos países el agua potable, de superficie y subterránea está ampliamente disponible o se la puede comprar en cantidad suficiente, se la distribuye eficazmente, y las reservas de agua son de una excelente calidad.

Pero no sólo los países industrializados brillan en la cumbre del WPI. En quinto y sexto lugar, se encuentran dos países en desarrollo: Guyana y Surinam. Algunos países industrializados incluso, se encuentran en lugares bajos, como los Estados Unidos (32avo. lugar) y Japón (114avo. lugar). El consumo de agua en los Estados Unidos es el más elevado del mundo mientras en Japón, entre otros, hay una débil disponibilidad de agua. La polución de las aguas de superficie lleva también a este resultado más bajo. Esto es por ejemplo el caso de Bélgica, que está en 56avo. lugar. En la clasificación general, los resultados más bajos son registrados para Níger, Etiopía, Eritrea, Malawi, Djibouti, Chad, Benin, Ruanda y Burundi. Absolutamente el último es Haití con 35 puntos.

Pero según el Doctor Sullivan del Centro británico para la Ecología y la Hidrología, la clasificación en sí no es la más importante. El interés más grande del índice es indicar donde queda aún mucho que hacer y medir los progresos.

Cuando se habla de problemas de agua siempre se habla de los 3.000 millones de personas que no tienen acceso a agua potable, pero nunca se habla de que los países ricos no han resuelto sus problemas de agua que cada vez son más graves.

La crisis de agua ya no es sólo un problema de los países pobres- La combinación del cambio climático y el pobre manejo de recursos están conduciendo a una escasez del líquido incluso en los países más ricos del planeta.

Ana Delicado Palacios/laRepublica.es

Según el informe, aunque estamos acostumbrados a que gran parte de los asuntos mediáticos sean considerados como crisis, el del agua es uno de los graves problemas que se escurre de la atención pública, sobre todo cuando ya se está haciendo sentir con crudeza en las zonas más pobres del planeta.

La crisis del agua en los países desfavorecidos está unida de forma ineludible con otros aspectos del desarrollo. ”En una clase de 26 niños, es fácil encontrar a 10 que no asisten porque tienen diarrea”, afirma Kevin Watkins, director del informe. “Esto explica bien la poderosa unión que hay entre lo que sucede con el agua y el saneamiento, y lo que ocurre con la educación”.

Los autores del estudio calculan que casi cinco mil niños mueren al día; niños que no pudieron acceder a agua limpia o que no pudieron recurrir a las mínimas condiciones de una higiene adecuada, como lo sería un inodoro. Según denuncian, lo preocupante es que esta situación podría terminarse tan pronto los gobiernos se preocuparan de ofrecer los recursos y la tecnología que sólo en sus países está disponible.

Los problemas de carecer de un agua limpia repercuten en todos los aspectos sociales que se pueden imaginar. La crisis del agua cuesta vidas, y también merma el desarrollo de los más desfavorecidos. Como explicaba Cecilia Ugaz, asesora principal del informe, quien no tiene acceso al agua en casa debe cargar unos 20 kilos de agua durante largas distancias. No se puede, por tanto, calmar la sed, ni proteger la salud de los niños. En pocas palabras, “no se puede llevar una vida digna”.

0 comentarios: